ADIS ADEBA, Somalia.- El flujo de personas desesperadas que pasan hambre en el sur de Somalia y busca refugio en la capital, Mogadiscio, sigue aumentando de forma dramática. "El número sigue siendo continuo", informó un portavoz de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiadosd (Acnur).

Tan sólo en julio 12.000 niños desnutridos han buscado ayuda en los centros de nutrición de la ONU en esa ciudad, un 30 % más que en el mes anterior. Pero no sólo aumenta la cantidad de personas del sur que huyen hacia la capital, sino también el número de refugiados que cruzan la frontera hacia la vecina Kenia.

El campamento de refugiados de Dadaab, en Kenia, uno de los más grandes del mundo, alberga actualmente a 393.000 personas. La mayoría son de Somalia, y siguen llegando más a diario, cuando el campamento tiene espacio para apenas 90.000.

Debido a la situación política en Somalia, que se encuentra en guerra civil, y a los insurgentes de la milicia Al Shabaab, sigue siendo difícil hacer llegar la ayuda a las partes más afectadas del territorio. El grupo radical islámico impide a numerosas organizaciones de ayuda occidentales que trabajen en las regiones que están bajo su control. Por eso, las personas huyen del sur, ya que es más difícil acceder a la ayuda allí.

Sin embargo, el Comité Internacional de la Cruz Roja, que sigue actuando en el país, comenzó a repartir hoy 3.000 toneladas de alimentos, entre ellos arroz, legumbres y aceite, en Somalia. Con esta primera gran acción del año deben ser alimentadas 162.000 personas.

También al interior de África se están formando grupos para ayudar a los que pasan hambre. Sólo la iniciativa Kenyans for Kenya (Keniatas por Kenia) logró reunir en los últimos cuatro días alrededor de un millón de dólares estadounidenses. El dinero fue donado vía SMS. (DPA-Reuters)


Ver mapa más grande